Mo’adím en el Hogar
Una guía práctica paso a paso para que desaprendamos las tradiciones humanas y observemos las Citas Divinas del Eterno en la pureza de la instrucción original, centrando nuestra mesa familiar en la obra perfecta del Mashíaj.
Para comenzar te invitamos a leer nuestro estudio sobre la observancia de los Mo’adím en la dispersión
EL CICLO PROFÉTICO EN CASA
Manuales prácticos para observar cada Cita Divina en el exilio

Shabbat: La Señal del Pacto
El fundamento de las Citas Divinas. Aprendamos a consagrar el séptimo día en familia como un ensayo semanal del reposo con Mashíaj y la declaración pública de a quién pertenecemos.

Pésaj: La Redención
El inicio de nuestra redención. Recordamos el precio del rescate mediante la sangre del Cordero perfecto, participando de los elementos bíblicos libres de liturgias religiosas pesadas.

Jag HaMatzót: Sin Levadura
Siete días de pureza consagrada. Purificamos nuestro hogar de toda levadura, simbolizando la erradicación del pecado, el orgullo y las tradiciones para caminar en sinceridad y verdad.

Ómer Reshít: Las Primicias
Celebramos el triunfo sobre la muerte. Presentamos nuestros primeros frutos al Eterno, reconociendo y celebrando a Yeshúa como la primicia innegable de los que duermen.

Shavuót: El Espíritu y la Toráh
La culminación de la cuenta del Ómer. Celebramos el majestuoso día en que la instrucción fue entregada en el Sinaí y escrita en nuestros corazones mediante el poder del Rúaj HaKódesh.

Yom Teru’áh: El Estruendo
Una vigilia llena de esperanza y expectativa. El sonido del shofar actúa en nuestro hogar como un llamado urgente al arrepentimiento, anunciando el inminente regreso del Rey.

Yom HaKippurím: La Expiación
La cita más solemne del año. Observamos el ayuno total y la aflicción del alma, meditando en la purificación definitiva lograda por nuestro Sumo Sacerdote en el santuario celestial.

Sukkot: La Morada Eterna
El clímax absoluto del plan redentor. Construyamos nuestra cabaña frágil y vivamos el gozo del ensayo profético de las Bodas del Cordero y el Reino venidero.