Los Moadím
Yom HaKippurím
En el yom más santo, el hombre más santo entra al lugar más santo para invocar el Nombre más santo.

«..en el décimo yom del jódesh séptimo, éste, Yom Hakippurím es, Mikrá Kódesh habrá de ser para vosotros, y afligiréis vuestro ser, y ofreceréis sacrificio al fuego, ante Adonai.»
«Habló Adonai a Moshéh diciendo: Empero en el décimo yom del jódesh séptimo, éste, Yom Hakippurím es, Mikrá Kódesh habrá de ser para vosotros, y afligiréis vuestro ser, y ofreceréis sacrificio al fuego, ante Adonai. Ningún trabajo habréis de hacer por la esencia de este día ya que día de Expiaciones es, para expiar por vosotros ante Adonai vuestro Elohím ya que toda persona que no se afligiere por la esencia de este yom será truncada de su pueblo. y toda persona que hiciere cualquier trabajo -en el término de este yom-, haré perder al alma aquella del seno de su pueblo. Ningún trabajo habréis de hacer, estatuto perpetua para vuestras generaciones, en todas vuestras moradas. Shabbat -día de descanso- es para vosotros, y afligiréis vuestro ser. En el yom noveno del mes al atardecer, de atardecer hasta atardecer, reposaréis en vuestro Shabbat.» Vayikrá (Levítico) 23:26-32
El sonido del shofar en Yom Teru’áh actúa como una alarma espiritual que inaugura un período de diez días conocidos tradicionalmente como los «Días Temibles» (Yamim Nora’im). Estos diez días de introspección y arrepentimiento culminan en el yom más solemne y sagrado de todo el calendario bíblico: Yom HaKippurím, el Día de las Expiaciones.
Si Yom Teru’áh es el anuncio del regreso del Mélej (Rey) para juzgar, Yom HaKippurím es el yom exacto en que se emite el veredicto final.
Yom HaKippurím: El Día de las Expiaciones
1. La Raíz: Significado y Definición
Para comprender la magnitud de este día, debemos ir a la raíz de su nombre, el cual revela exactamente lo que Elohím está haciendo por Su pueblo:
- Yom (יוֹם): Día.
- Kippurím (כִּפּוּרִים): Es el plural de kippur, que se traduce como expiación. Proviene de la raíz verbal Kafár (כָּפַר), que significa literalmente «cubrir», «apaciguar», «borrar» o «hacer reconciliación».
- El uso del plural (Kippurím) es muy significativo en hebreo, ya que nos indica una expiación múltiple o completa: en este día se cubrían los pecados del Kohén HaGadól, los pecados del pueblo y se purificaba el Santuario mismo de la contaminación acumulada durante el año.
2. El Mandato: Contexto Histórico y Bíblico
Las instrucciones detalladas para los rituales de este yom se encuentran en Vayikrá 16, pero el mandato general para el pueblo está en Vayikrá 23, donde Elohím demanda una actitud radicalmente diferente a la de las demás festividades:
«A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación (Yom HaKippurím); tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a YHVH. Ningún trabajo haréis en este día, porque es día de expiaciones, para reconciliaros delante de YHVH vuestro Elohím.» — Vayikrá 23:27-28
Este es el único yom del shanáh en el que se le ordena a Yisra’el «afligir sus almas» (inui nefesh), lo que bíblicamente se entiende como un ayuno total de comida y agua. Es un día de aflicción, luto por el pecado y humillación.
«Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se volvía a mi seno.» — Tehilím 35:13
«Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes.» — Ezrá 8:21
Históricamente, era el único día del año en que el Kohén HaGadól podía traspasar el velo y entrar al Kódesh HaKodashím (Lugar Santísimo) con la sangre del sacrificio para rociarla sobre el Propiciatorio (el Kapporét, que comparte la misma raíz Kafár). También es el día en que se echaban suertes sobre dos machos cabríos: uno era sacrificado para El Eterno, y el otro (el Azazél – cabra que parte o chivo expiatorio) era enviado al desierto, llevando simbólicamente sobre su cabeza todos los pecados de la nación.
3. La Tierra: El Ciclo Agrícola
En el contexto agrícola, Yom Hakippurím ocurre en una pausa crítica de otoño. La cosecha de verano ha concluido, pero las lluvias tempranas de otoño (la lluvia temprana o Yoréh) que prepararán la tierra para el nuevo ciclo de siembra, están a punto de caer.
Agrícolamente, la tierra necesita ser limpiada y preparada para recibir la lluvia. Espiritualmente, la nación debe ser completamente purificada y «lavada» para poder experimentar el gozo extremo de la festividad que sigue apenas cinco días después: Sukkot (la gran fiesta de la cosecha final). No puede haber gozo verdadero (Sukkot) sin que antes haya habido expiación completa (Yom Hakippurím).
4. La Redención: El Cumplimiento Profético
En los Mo’adím de primavera, vimos cómo Yeshúa cumplió Pésaj siendo el Cordero. En Yom Hakippurím, el libro de Hebreos (capítulos 8 y 9) nos revela que el Mashíaj es también el cumplimiento definitivo del Sumo Sacerdote (Kohén HaGadól).
Sin embargo, Él no entró en un tabernáculo terrenal hecho de pieles, ni llevó sangre de machos cabríos o becerros. Como nos explica el autor a los Hebreos:
«Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.» — Hebreos 9:12
Pero hay un aspecto futuro y escatológico de Yom Hakippurím que aún debe cumplirse en la tierra. Si Pésaj representó la salvación personal (la sangre en las puertas individuales), Yom Hakippurím profetiza la redención del pueblo de Yisra’el.
El profeta Zacarías describe el momento exacto del futuro cumplimiento de Yom Hakippurím, cuando el remanente de Yisra’el vea al Mashíaj regresar y el pueblo experimente la aflicción y el llanto (el ayuno y aflicción del alma ordenados en Levítico) al reconocer a quien traspasaron:
«Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Yerushalayim, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.» — Zacarías 12:10
Ese será el mayor Día de Expiación (Yom Hakippurím) de la historia. Como declaró Sha’úl en Romanos 11:26: «Y luego todo Yisra’el será salvo». El pecado de la nación será quitado en un solo día, tal como el macho cabrío que partía se llevaba las iniquidades lejos del campamento. Una vez que este evento profético de purificación nacional ocurra, el escenario estará perfectamente preparado para la celebración final, la morada eterna con el Mélej: Sukkot.
