Estudios sobre los tiempos señalados del Eterno

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    Observando los Mo’adím en la Dispersión

    A medida que avanzamos en el estudio de las raíces de nuestra fe y el velo de la teología occidental es retirado, una realidad gloriosa inunda nuestro entendimiento: el Eterno tiene un calendario, y Sus Citas Divinas (Mo’adím) no han sido abolidas. Como creyentes que hemos nacido de nuevo y hemos sido injertados en el olivo natural de Yisra’el, nuestro mayor anhelo es hacer Shemá —escuchar y obedecer— la voz de nuestro Abba.

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    Las Dos Casas: Yisra’el y Yehudáh

    ara comprender la totalidad del diseño de redención trazado en las Escrituras, es imprescindible regresar a los orígenes de la historia del pueblo del pacto. El Creador no escogió a una institución religiosa anónima ni inició un movimiento desprovisto de identidad histórica; Él cortó un pacto inquebrantable con un hombre: Abraham. A través de su simiente, continuada por Yitzják (יִצְחָק – Isaac) y Yaakóv (יַעֲקֹב – Jacob), Elohím comenzó a dar forma a una nación física y espiritual.

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    Shabbat vs. Domingo

    Para comprender las Escrituras, primero debemos despojarnos de nuestro calendario gregoriano. El Eterno mide los yamím (días) de manera diferente a nosotros. En Su diseño, los días de la semana no tienen nombres de deidades paganas, sino solo números (día primero, día segundo, etc.). El único día que recibe un título sagrado es el séptimo: el Shabat, que significa reposo.

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    El Día del Eterno

    En el mundo cristiano, existe un debate interminable y mal enfocado sobre el significado del «Día del Señor». La discusión suele centrarse en determinar si este término hace referencia al séptimo día (Shabbat) o si el día de reposo fue trasladado al domingo (primer día) a causa de la resurrección. Sin embargo, este debate no podría estar más lejos del contexto de las Escrituras. El mandato del Shabbat como el séptimo día es inalterable, siendo una señal y un pacto perpetuo entre el Eterno y el pueblo de Yisra’el. El Shabbat semanal nunca estuvo a discusión en este tema. Cuando el texto profético habla del «Día del Señor», se refiere a un evento escatológico de magnitud cósmica, no a un día de la semana.

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    Shabbat

    El ciclo de las Citas Divinas (Moadím) detallado en Vayikrá 23 no comienza con Pésaj ni en la primavera; comienza con el fundamento mismo de la creación: el Shabbat. Antes de detallar las festividades anuales, la Torá establece el séptimo día como la primera de todas las convocaciones santas. Es el pilar sobre el cual descansa todo el calendario redentor del Eterno.

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    Sukkot

    Tras la aflicción y la limpieza nacional de Yom Kippur, el calendario da un giro radical hacia la celebración más gozosa de todas. Exactamente cinco días después del Yom Hakippurím (Día de las expiaciónes), el pueblo de Yisra’el es llamado a salir de la comodidad de sus casas para habitar en cabañas temporales. Llegamos al clímax del plan redentor: Sukkot, la Fiesta de los Tabernáculos.

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    Yom Hakippurím

    El sonido del shofar en Yom Teru’áh actúa como una alarma espiritual que inaugura un período de diez días conocidos tradicionalmente como los “Días Temibles” (Yamim Nora’im). Estos diez días de introspección y arrepentimiento culminan en el yom más solemne y sagrado de todo el calendario bíblico: Yom HaKippurím, el Día de la Expiación.

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    Yom Teru’áh

    Con Shavuot concluimos las fiestas de primavera, las cuales tuvieron su cumplimiento profético exacto en la primera venida del Mashíaj. Después de Pentecostés, el calendario agrícola nos introduce en un largo y caluroso verano: la temporada en la que los creyentes recogen la cosecha espiritual entre las naciones.

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    Shavuot

    El reloj agrícola y espiritual de Elohím no se detiene en la resurrección. Inmediatamente después de presentar la primera gavilla de cebada en Omer Reshit, se le ordenó al pueblo comenzar un conteo de cincuenta días. Este ejercicio, conocido como la Cuenta del Omer, vincula directamente la salvación obtenida en Pésaj con el propósito final de esa salvación, llevándonos a la cuarta y última cita divina de la primavera: Shavuot.

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    Omer Reshit

    Hemos llegado al momento culminante de esta primera Shavúah (semana) de redención. Vimos al Cordero inmolado en Pésaj y vimos la semilla sin pecado sepultada al iniciar Hag HaMatzot. Pero la historia de la redención no termina en una tumba.