Volviendo a la Raíz
Este es el punto de partida al redescubrimiento de las Escrituras
Durante siglos, el contexto original de la Palabra quedó oculto bajo interpretaciones occidentales. Acompáñanos a quitar esos velos y descubre los conceptos fundamentales que cambiarán tu forma de leer la Biblia.

«Mi Pueblo se pierde por falta de Conocimiento»
«Porque les doy buena enseñanza; no abandonen mi instrucción (Toráh)»
Shalom y bienvenido. Si eres nuevo en el estudio de las raíces hebreas de las Escrituras, es completamente normal sentir que estás leyéndolas por primera vez. Durante siglos, la riqueza del texto original, su cultura y su idioma han quedado ocultos bajo traducciones y tradiciones occidentales.
Para que puedas aprovechar al máximo los estudios de La Raíz del Olivo, hemos preparado esta breve guía con conceptos fundamentales que cambiarán tu forma de entender la Palabra.
1. ¿Qué es el Tanaj? (Nuestra base)
Es común escuchar el término «Antiguo Testamento», pero como exploramos en nuestro estudio sobre el origen de ese nombre, llamarlo «antiguo» puede dar la falsa idea de que es algo caduco o que ha sido reemplazado. La verdadera base es Tanaj (תָּנָ״ךְ).
Esta palabra es un acróstico que agrupa las tres partes de la revelación original:
- Toráh (תּוֹרָה): La Instrucción (los primeros cinco libros).
- Nevi’im (נְבִיאִים): Los Profetas.
- Ketuvim (כְּתוּבִים): Los Escritos (como los Salmos).
Todo lo que estudiamos se sostiene sobre esta base; es la instrucción original que el Mesías vino a enseñar y a vivir, no a abolir ni una sola letra.
👉 [Lee nuestro artículo completo sobre «El Antiguo Testamento» aquí]
2. La importancia del contexto (El lente hebreo)
La Biblia no fue escrita en Europa occidental ni en el siglo XXI. Fue entregada a un pueblo oriental, con una cultura tribal, agrícola y profundamente ligada a la tierra y a las estaciones. Leer las Escrituras con un «lente occidental moderno» nos hace perder su verdadera riqueza. Entender los modismos hebreos, el contexto histórico y la mentalidad de los escritores originales cambia por completo el mensaje y nos revela la verdadera intención del Creador.
3. El concepto de Shúv (Retornar)
En nuestra cultura, solemos entender el «arrepentimiento» como un simple sentimiento de culpa o remordimiento. Sin embargo, el concepto original es un verbo de acción. La raíz hebrea es Shúv (שׁוּב), que significa literalmente «dar la vuelta», «regresar» o «restaurar».
No se trata solo de sentir pena por un error, sino de corregir el rumbo y regresar activamente al camino y a la instrucción correcta. Ese es el propósito principal de este espacio: hacer Shúv a la raíz.
👉 [Lee nuestro artículo completo sobre El Llamado a Volver al Origen aquí]
4. Un pueblo, no una religión
Quizás el cambio de paradigma más grande al estudiar las raíces hebreas de los textos bíblicos es entender que para Elohím no existen las religiones; Él tiene un pueblo llamado Yisra’el (יִשְׂרָאֵל).
El Creador no vino a fundar una nueva denominación religiosa, sino a redimir, enseñar y restaurar a Su pueblo. La única forma bíblica de pertenecer a este pueblo y ser injertado en el buen olivo es naciendo de nuevo.
👉 [Lee nuestro artículo completo sobre qué significa realmente nacer de nuevo y ser injertado aquí]